sábado, 14 de marzo de 2020

1907, 14 de enero. CRÓNICA DE UNA VISITA


Publicado en Las Provincias el lunes 14 de enero de 1907

                LO RAT PENAT EN PUZOL. Razón de la visita.- Los excursionistas.- Llegada a Puzol: entusiasta recibimiento.- En la Casa de la Villa.- El cementerio antiguo: su típica puerta.- La iglesia parroquial: el altar mayor y lo más notable de las capillas laterales.- Importancia bibliográfica su archivo.- Banquete fraternal.- En el Palacio de los Obispos.
                A lo manifestado por Escolano en el Libro VII, capítulo VIII de sus celebradas Décadas respecto a la alquería de Puig-sol, celebrada ya en el siglo XVI por la preponderancia concedida a la misma por los prelados valentinos, unióse unas eruditas notas facilitadas por D. Pedro Sucías, entusiasta rat-penatista, que obligaron juntamente con unas recientes fotografías remitidas por el ilustrado secretario de dicha villa, a que el Centro Excursionista de esta Sociedad inaugurara la serie de sus visitas, que con tanto fruto viene practicando, a una población que hasta el presenta ha sido tan poco estudiada por nuestros historiadores.
                En efecto, ayer mañana, como estaba anunciado, salieron en el expreso: D. Teodoro Llorente, presidente honorario de la corporación; D. Luis Cebrián, ex presidente de la misma y presidente de la Sección de Literatura; D. José Martínez Aloy, presidente de la Sección de Ciencias Histórico Arqueológicas; D. Francisco García Collado, presidente del indicado Centro Excursionista; el vicepresidente del mismo, D. Francisco Vilanova, el bibliotecario de la sociedad D. José Bodría, el secretario interino D. Manuel Giner San Antonio, el tesorero D. Félix Iquino, el vocal D. Julio Oltra, el secretario de la Sección de Ciencias Histórico Arqueológicas D. Francisco Cherbury, los socios D. Pedro Sucias, D. Pascual Lorente y otros señores cuyo nombre sentimos no recordar.
                En la estación de Puzol fueron recibidos por una numerosa comisión de personalidades de dicha villa, entre las que sobresalían los dignísimos señores alcalde D. Mariano Amigó, cura D. Francisco Muñoz, juez municipal D. Francisco Sebastiá, secretario del Ayuntamiento D. Vicente Trachiner, médico D. Francisco Roca, beneficiado-archivero D. Vicente Antoni, maestro de Instrucción primaria D. José Gimeno León y coadjutor D. Tomás Zaragoza, los cuales, después de hechas las presentaciones de rúbrica, mostraron a los excursionistas la Casa de la Villa. Lo primero que llamó la atención de éstos fue el escudo de la misma, consistente en las barras de Aragón, que recuerda que fue el invicto rey Don Jaime quién la rescató del poder agareno. Visitaron luego la Sala Capitular, en la que hay un cuadro del Descendimiento de la Cruz, de escaso mérito artístico; la Secretaría, muy bien dispuesta por cierto; la Alcaldía con todo el confort apetecible, y el Juzgado municipal, local modelo de buen orden y aseo.
                De allí trasladáronse al Cementerio antiguo, que ocupaba lo que fue primitiva iglesia de Puzol. Esta, por los vestigios que examinaron los visitantes, debió tener tres naves, de las que aún se conservan parte de los arcos apuntados que la sostenían. Pero lo típico, y que llamó más la atención de los expedicionarios, es la hermosa puerta bizantina que, a pesar de los deterioros sufridos por la acción del tiempo, aun conserva su primitiva esbeltez. Indudablemente aquí debió estar la mezquita de los árabes de Puig-sol, que se transformó en 1359 en iglesia parroquial; pero teniendo en cuenta el ensanche de esta población en el siglo XVI, puesto que, según dice Escolano, llegaba ya a 230 casas, el Patriarca Ribera, queriendo dotar a la villa de un templo parroquial digno de la misma, hizo construir, casi enfrente de la primitiva iglesia, la actual parroquia.
                Es ésta de una esbelta y amplísima nave del carácter típico de la época, con un magnífico altar mayor de estilo barroco, con tres órdenes de columnas salomónicas, en el que figuran como titulares los Santos Juanes. En la hornacina superior aparece el Padre Eterno bajo la Purísima Concepción, y a ambos lados, en ménsulas y hornacinas, San Antonio Abad, escultura de la escuela de Vergara; San Pedro de estilo churrigueresco, y los santos Abdón y Senen.
                En las diez capillas laterales hay cosas verdaderamente notables; de ellas merecen citarse: un hermoso bajorrelieve en yeso de la Santísima Virgen del Pie de la Cruz, hallada en el cabesol del Puig por el venerable fray Pedro Muñoz; un hermoso Ecce Homo, retablo del siglo XVI; las venerables reliquias de San Claudio, traídas de Roma a esta villa a mediados del pasado siglo, por el hijo de Puzol Dr. D. Vicente Torres Forner; una buena copia de la Ascensión, de Rafael; un retablo antiguo de Santa Ana; un cuadro de las Almas de valiente composición aunque pobre de colorido, tal vez copia de Tiziano; un altar moderno de preciosos mármoles y jaspes, en el que se venera una preciosa escultura de la Virgen del Rosario de la escuela de Vergara y finalmente un hermosísimo retablo del siglo XIV , correspondiente al altar mayor de la primitiva iglesia parroquial y una magnifica tabla representando a San Jaime, ejemplar típico y tal vez único en la provincia por su composición y antigüedad.
                En la Capilla de la Comunión se examinó el sagrario, que aunque es modernísimo, fue estudiado atentamente por los excursionistas, ya que es una ingeniosa obra de mecánica debida a Vicente Iranzo, hábil cerrajero de Puzol.
                El archivo fue curioseado con atención, y muy particularmente el libro de Cabreves de 1625 y siguientes, en él que hay una concesión para hacer mercado en esta villa, la cesión de las rentas decimales de Castellón de Játiva a favor de la villa de Puzol para que se hiciese pago de ciertas cantidades que se debían al obispo de Valencia en 1585; la cesión de ciertas gracias y prerrogativas hechas a los vecinos de Puzol por el Patriarca Ribera en 1587; el privilegio otorgado a Puzol en 1307 para no pagar contribución; el privilegio otorgado en 1405 para poder tener un cargador y descargador para transportar los frutos; el privilegio de don Jaime para que pudieran los vecinos de esta villa entrar sus frutos libremente en todos los puertos; la protesta hecha por el sindico de la Universidad y vecinos de Puzol a cierto pregón publicado por orden del bayle del mismo lugar en 1390 y una gran colección de apoques (recibos), que los excursionistas no pudieron examinar por falta de tiempo.
                En la sacristía vieron la magnífica cruz parroquial, un hermosísimo cáliz, varios ornamentos sagrados y muchos objetos de gran interés procedentes de Jerusalén, que pertenecieron a los padres franciscanos del convento de Ara Christi
                Querían los expedicionarios pasar seguidamente a visitar el antiguo palacio de los Obispos, pero el digno Alcalde Sr. Amigó, galante en extremo, lo impidió, invitando al Centro Excursionista a visitar su espléndida morada, en donde los esperaba una suculenta y abundante comida, de la que era base la sabrosa paella, que fue elogiada cual merecía, como asimismo los restantes platos, que fueron muy del gusto de los comensales. Al final y mientras se saboreaba un riquísimo moka, D. Teodoro Llorente, en sentidos párrafos dio las gracias, en nombre de Lo Rat Penat, a cuantos de una manera tan obsequiosa habían recibido a esta corporación, y muy particularmente a la primera autoridad municipal, que con tanta esplendidez contribuyó a hacer grata a los expedicionarios su estancia en esta importante villa.
                Apenas nos queda espacio para tratar del resto de la visita, así que, para concluir, solo diremos que apenas terminada la comida, se dirigieron inmediatamente los excursionistas, acompañados de las amables autoridades al palacio de los obispos. Recorrieron el extenso huerto, admirando los únicos ejemplares existentes en el que fue primer Jardín Botánico de Valencia y donde por iniciativa de don Francisco Fabián Severo se sembró por primera vez en el reino valenciano el cacahuete o maní en el ultimo cuarto del siglo XVIII . Subieron luego a todas las habitaciones, admirando un hermoso Nacimiento de Jesús, de López; varias pinturas pertenecientes a la escuela italiana, cuadros de Camarón y de March y una hermosa tabla del siglo XV o XVI.
                Plácemes sinceros merece el Centro Excursionista de Lo Rat Penat, que sabe organizar excursiones tan fructíferas. Prosiga sus tareas en esa forma, y merecerá aún más el aplauso de los buenos valencianos amantes de nuestras glorias patrias, no tan conocidas como debieran serlo.





No hay comentarios:

Publicar un comentario

1812. ACCIÓN DE MURVIEDRO

Accion de Murviedro (1812) Autor: Juan Alfonso Zea, Martin Tosantos Escala [ca. 1:14.000] Publicación: 1812 Tamaño 160 x 160 cm ...