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lunes, 10 de agosto de 2020

TRES LÁPIDAS ROMANAS EN PUÇOL

TRES LAPIDAS ROMANAS EN PUÇOL

                La primera noticia que tenemos de la existencia en Puçol de restos arqueológicos romanos nos la transmite Antonio Valcárcel Pío de Saboya y Moura, Conde de Lumiares (1748 – 1808), en un manuscrito que tituló Inscripciones del Reyno de Valencia conservado en la Real Academia de la Historia. En este trabajo recogió las inscripciones y monumentos de la antigüedad conocidos hasta entonces, aunque no contemplaba los posteriores a la dominación romana. Para su correcta identificación acompañaba un dibujo con los caracteres y líneas de las inscripciones, idéntico a los originales, que, aunque no estaban realizados a escala, acompañaba las medidas exactas en pies, pulgadas y líneas.

                Con el numero 246 describe una inscripción, en un fragmento de mármol negro, que encontró en la calle Caballeros de Puçol, a la derecha de la puerta de la casa de Juan Ferrer, con un tamaño de diez pulgadas de alto y un pie de ancho (25,4 x 30 cm en el dibujo, a lápiz).




                Con el numero 247 describe otra inscripción, también en un fragmento de mármol negro, que estaba en los Hostalets de Puçol, en casa de Bartolomé Caballer, y que había sido hallada en el Mazet, a media legua, unos 3,5 km., al oeste de la mencionada casa y con un tamaño de un pie cinco pulgadas de alto y nueve pulgadas de ancho (47 x  22,86 cm. en el dibujo, a lápiz).




                En el año 1852 se publicó la obra escrita por el Conde de Lumiares con el titulo de Inscripciones y antigüedades del Reino de Valencia / recogidas y ordenadas por D. Antonio Valcárcel Pío de Saboya...e ilustradas por D. Antonio Delgado.
                D. Antonio había remitido a la Real Academia de la Historia en diciembre de 1805 su manuscrito, arriba mencionado, acordando la Academia en marzo de 1806 su publicación. Por muy diversas circunstancias se fue posponiendo la publicación hasta el año 1852 en el que apareció publicado en el tomo VIII de las Memorias de la Real Academia de la Historia.
                En esta publicación aparecen descritas en la pág. 86 las mismas lápidas de la siguiente manera:

                Con el número 278 la lápida de la calle Caballeros, ….annorum duodecim. sulpicia manliana filio piisimo y su traducción: Sulpicia Manliana dedicó esta memoria sepulcral a su hijo piadosísimo N, que murió a la edad de 12 años.
                Lápida de mármol negro de diez pulgadas de alto y un pie de ancho, estaba en la calle Caballeros, a la derecha de la casa de Juan Ferrer, colocada a cuatro pies del piso, por cuya causa los muchachos han estropeado algunos caracteres, formando además una B sobre la segunda letra de la última línea.




               
                A esta descripción el P. Fidel Fita, en su artículo Tres lapidas romanas en Puzol, publicado en el Boletín de la Real Academia de la Historia en 1917, catalogada con el número 3958 de Hübner, añade que el resto de la inscripción estaba truncado por la parte superior y por la inferior y que solo por aquella se debía completar la lectura. Ofrece la siguiente lectura y traducción de la lápida:

AC ////////////
ANN ○ XII
SVLPICIA
MANLIANA
FIL
PIISIMO

[Vettidio M(arci) f(ilio) ¿] A[iliano] ann(orum) XII Sulpicia Manliana fil(io) piisimo.

A Vettidio Aciliano, hijo de Marco, de edad de doce años. Sulpicia Manliana hizo este monumento a su hijo piadosísimo.

                Finaliza la exposición diciendo que para recobrar esta lápida, lastimosamente desaparecida, convenía ante todo fijarse en el sitio de la calle Caballeros, donde estuvo la casa de Juan Ferrer en 1805 e investigar si se oculta bajo una capa de cal o bien a que paraje se trasladó con el fin de evitar mayor deterioro.

                Con el número 279 la lápida dedicada, al parecer, a una Calpurnia, era de mármol negro, de un pie y cinco pulgadas de alto y nueve pulgadas de ancho. Se encontró en la Partida del Maset, a media legua del lugar, con motivo de cultivar una viña y de allí trasladada a los Hostalets de Puzol, barrio anexo a la expresada villa. La vio el autor en casa de Bartolomé Caballer, suelta y para majar esparto.




                El P. Fidel Fita, en el artículo mencionado, la cataloga con el número 3959 de Hübner y añade que su dibujo manifiesta que es la segunda mitad de la piedra original, cortada de arriba abajo, y lo mucho que padeció por majarse sobre ella el esparto. Las letras pueden atribuirse al siglo I, y los renglones, a buena distancia unos de otros, eran por lo menos cinco y no debían pasar de seis. Ofrece la siguiente lectura y traducción de la lápida:

RNIAE
OLI ○ S /// E ///
AE ○ A ////////
/// A

[Calp]urniae [… f (iliae) Chrysop]oli S[a]e[tabitan]ae, a[nn(orum) L, Calpurnia ?] Fu[ndaniana fili]a.

                A Calpurnia Crisópolis, hija de ….., natural de Játiva, de edad de cincuenta años. Su hija Calpurnia Fundaniana le hizo este monumento
                Termina diciendo que la piedra original, si se encontrara, apoyará o rectificará la parte conjetural de los suplementos.

                Y finalmente la tercera lápida reseñada por el P. Fidel Fita en el mencionado artículo, que cataloga con el número 6066 de Hübner. En un artículo publicado por José Martínez Aloy en el diario Las Provincias del día 28 de noviembre de 1907 se daba cuenta del hallazgo en el año 1874 por D. Roque Casañ, cura párroco de Puçol, de esta lápida.
                D. Gaspar Corrons presentó una copia de la misma a la Sociedad Arqueológica Valenciana y una vez examinada por la comisión de lápidas de la Sociedad dictaminó que la copia padecía alguna inexactitud, sin atreverse a publicar el texto, y que de este texto dedujeron que bajo la losa descansaron los restos de Valerio Marco, hijo de Lucio, de 29 años de edad y de Fusio Sedil, de 30 dias de edad, a quien quitó la vida la parca tempranamente. Así se publico en las Memorias de la Sociedad Arqueológica Valenciana correspondientes a los años 1874 a 76, impresas en 1877
                Cuando hacia 1890 Hübner, que estaba preparando la publicación del Suplemento al cuerpo de inscripciones hispano latinas, quiso comprobar la incierta versión de la Sociedad Arqueológica ya no pudo ver la lápida ni la copia de su leyenda y así lo hace constar en su trabajo…. Textum obtinere non potui
                Tampoco los socios de Lo Rat Penat en la visita que realizaron a Puçol el 13 de enero de 1907 recorrieron las calles de Puçol buscando la lápida, interrogando sin consideración a todo vecino revestido de autoridad o de años.
                Finalmente le llegó al Sr. Martínez Aloy la copia de la leyenda de la lápida, a través del erudito y bibliófilo José Serrano Morales, que le proporcionó las actas manuscritas de la comisión de lápidas de la Sociedad Arqueológica Valenciana y un papel con las siglas romanas de la lápida en cuestión. El Sr. Martínez Aloy se la hizo llegar al P. Fidel Fita que inmediatamente pasó a interpretarlo.
                Constaba el texto de nueve renglones, trazados por mano imperita, sin marcar las dimensiones de la piedra y sin denotar su calidad, que sería probablemente de mármol negro.

RIVS· L · F · MAR
VS · AN · XXIX · H · S · E
OR · EFI · CASVM · MEV
VS
SÆDILIS · DIEBVS
XXX · DE
RS · RAPVITETTV
VI · AMOR
VALE

                La inscripción estaba cortada y faltaban signos por el lado izquierdo por lo que el padre jesuita Fidel Fita concluyó:

VALERUIS ○ L ○ F ○ MAR
CELLVS ○ AN ○ XXIX ○ H ○ S ○ E
LECTOR ○ FLE ○ CASVM ○ MEVM
ADVSQUE ○ EST ○ FLERE ○ VOLVPTAS
VIX ○ ÆDILIS ○ ERAM ○ DIEBVS
NEMPE ○ XXX ○ ME ○ NI
GRA ○ MORS ○ RAPVIT ○ ET ○ TV
MVLAVIT ○ AMOR
VALE

[Vale]rius L(ucii) f(ilius) Marcellus, an(norum) XXIX, h(ic) s(itus) e(st)

Lector, fle casum meum
adusque est flere voluptas
Vix aedilis eram diebus
nempe triginta me ni
gra mors rapuit et tu
mulavit amor
Vale
  
Aquí yace Valerio Marcelo, hijo de Lucio, de edad de veintinueve años.
Llora, lector, mi desventura.
Hasta gozarse en llorar
Apenas pude lograr
El ser edil treinta dias
Ay, dolor. La negra muerte
airada me arrebató
y el tierno amor sepultó.
Lo que soy, cenizas frías.
Adiós



                Termina el Sr. Martínez Aloy su artículo en Las Provincias con estas palabras…  ¡Y la lápida no aparece! ¿Para que la querrá quien la tenga oculta? 

Pie 27,8635 cm
Pulgada 23,21958 mm
Línea 1,935 mm





● CEAN BERMÚDEZ, Juan Agustín. Sumario de las antigüedades romanas que hay en España. Imp. Miguel de Burgos. Madrid. 1832  

● HÜBNER, Aemilius. Corpus inscriptionorum latinarum. 1892
● FITA COLOMER, P. Fidel. Tres lapidas romanas en Puzol. Boletín de la Real Academia de la Historia. Tomo LI. pág. 484 – 490. Madrid. 1917
● MEMORIAS DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. Inscripciones y antigüedades del reino de Valencia. Tomo VIII. Madrid. 1852.

● VALCÁRCEL PIO DE SABOYA Y MOURA, Antonio. Conde de Lumiares. Inscripciones del Reyno de Valencia: Manuscrito. Real Academia de la Historia. 1748 - 1800

viernes, 26 de junio de 2020

1906. PORTADA DE LA IGLESIA PRIMITIVA

                
              Esta fotografía de la portada lateral de la primitiva iglesia parroquial de Puçol, fue tomada en 1906 a instancias de Vicente Trachiner Claramunt, entonces secretario del Ayuntamiento de Puçol.  Este ilustrado vecino, viendo el lamentable estado de ruina en el que se encontraba y apreciando su valor, se propuso conseguir su consolidación.
                Para ello remitió la fotografía al Cronista de la Provincia, acompañada de un informe con datos históricos precisos procedentes de los archivos municipal y parroquial. Esta iniciativa fue recogida por el diario Las Provincias del dia 16 de diciembre de 1906 que, en su sección Notas Artísticas, publicó un pequeño reportaje.
                También sirvió para que el 13 de enero de 1907, el Centro Excursionista de la Sociedad Lo Rat Penat, inaugurara la serie de sus visitas de ese año con la realizada a nuestra población …que hasta el presente ha sido tan poco estudiada por nuestros historiadores…. 
                La expedición estaba compuesta por D. Teodoro Llorente, presidente honorario de la corporación; D. Luis Cebrián, ex presidente de la misma y presidente de la Sección de Literatura; D. José Martínez Aloy, presidente de la Sección de Ciencias Histórico Arqueológicas; D. Francisco García Collado, presidente del indicado Centro Excursionista; el vicepresidente del mismo, D. Francisco Vilanova, el bibliotecario de la sociedad D. José Bodría, el secretario interino D. Manuel Giner San Antonio, el tesorero D. Félix Iquino, el vocal D. Julio Oltra, el secretario de la Sección de Ciencias Histórico Arqueológicas D. Francisco Cherbury, los socios D. Pedro Sucias, D. Pascual Lorente y otros señores.
                Visitaron el Cementerio antiguo, que ocupaba lo que fue primitiva iglesia de Puçol, donde por los vestigios que examinaron los visitantes, constataron que debió tener tres naves, de las que aún se conservaban parte de los arcos apuntados que la sostenían. Pero lo que llamó más la atención de los expedicionarios fue la hermosa puerta bizantina que, a pesar de los deterioros sufridos por la acción del tiempo, aun conservaba su primitiva esbeltez.

                En el librito del programa de las Fiestas Patronales del año 1945, el entonces cronista de Puçol, don Paco Roca, publicó, entre otras, unas interesantes noticias históricas de esta primitiva iglesia …. estuvo emplazada en el jardín de la hoy Clínica Médica Municipal, situada en la calle San Juan, nº 24, y que desde 1928 a 1937 fue Comedor de Caridad….esta primera iglesia del Lugar de Puzol, cuyos pilares – machos y arcadas pétreas aún subsisten, fue edificada a mediados del siglo XIII….. estaba dividida en tres cuerpos [naves], con entrada por el testero del Oeste, frente al cual debió existir una plazoleta ocupada hoy por la Casa Abadía y Casa Capitular…. la iglesia ocupaba el centro y medía 14,10 m. de longitud por 7,20 de latitud y según se entraba, a la izquierda [estaba] la abadía y a la derecha el cementerio…..aunque pequeña, era una iglesia suficiente para el reducido número de vecinos y en sobria fachada lucia el valioso arco de estilo románico, que avalaba sus puertas de entrada y que hoy figura en la puerta de la clínica, siendo sus medidas de 1,80 m. de ancho por 3,50 m. de alto…. más tarde el arco románico fue trasladado al sitio actual, dando entrada al cementerio que fue ensanchado con la vieja iglesia….        




sábado, 14 de marzo de 2020

1907, 14 de enero. CRÓNICA DE UNA VISITA


Publicado en Las Provincias el lunes 14 de enero de 1907

                LO RAT PENAT EN PUZOL. Razón de la visita.- Los excursionistas.- Llegada a Puzol: entusiasta recibimiento.- En la Casa de la Villa.- El cementerio antiguo: su típica puerta.- La iglesia parroquial: el altar mayor y lo más notable de las capillas laterales.- Importancia bibliográfica su archivo.- Banquete fraternal.- En el Palacio de los Obispos.
                A lo manifestado por Escolano en el Libro VII, capítulo VIII de sus celebradas Décadas respecto a la alquería de Puig-sol, celebrada ya en el siglo XVI por la preponderancia concedida a la misma por los prelados valentinos, unióse unas eruditas notas facilitadas por D. Pedro Sucías, entusiasta rat-penatista, que obligaron juntamente con unas recientes fotografías remitidas por el ilustrado secretario de dicha villa, a que el Centro Excursionista de esta Sociedad inaugurara la serie de sus visitas, que con tanto fruto viene practicando, a una población que hasta el presenta ha sido tan poco estudiada por nuestros historiadores.
                En efecto, ayer mañana, como estaba anunciado, salieron en el expreso: D. Teodoro Llorente, presidente honorario de la corporación; D. Luis Cebrián, ex presidente de la misma y presidente de la Sección de Literatura; D. José Martínez Aloy, presidente de la Sección de Ciencias Histórico Arqueológicas; D. Francisco García Collado, presidente del indicado Centro Excursionista; el vicepresidente del mismo, D. Francisco Vilanova, el bibliotecario de la sociedad D. José Bodría, el secretario interino D. Manuel Giner San Antonio, el tesorero D. Félix Iquino, el vocal D. Julio Oltra, el secretario de la Sección de Ciencias Histórico Arqueológicas D. Francisco Cherbury, los socios D. Pedro Sucias, D. Pascual Lorente y otros señores cuyo nombre sentimos no recordar.
                En la estación de Puzol fueron recibidos por una numerosa comisión de personalidades de dicha villa, entre las que sobresalían los dignísimos señores alcalde D. Mariano Amigó, cura D. Francisco Muñoz, juez municipal D. Francisco Sebastiá, secretario del Ayuntamiento D. Vicente Trachiner, médico D. Francisco Roca, beneficiado-archivero D. Vicente Antoni, maestro de Instrucción primaria D. José Gimeno León y coadjutor D. Tomás Zaragoza, los cuales, después de hechas las presentaciones de rúbrica, mostraron a los excursionistas la Casa de la Villa. Lo primero que llamó la atención de éstos fue el escudo de la misma, consistente en las barras de Aragón, que recuerda que fue el invicto rey Don Jaime quién la rescató del poder agareno. Visitaron luego la Sala Capitular, en la que hay un cuadro del Descendimiento de la Cruz, de escaso mérito artístico; la Secretaría, muy bien dispuesta por cierto; la Alcaldía con todo el confort apetecible, y el Juzgado municipal, local modelo de buen orden y aseo.
                De allí trasladáronse al Cementerio antiguo, que ocupaba lo que fue primitiva iglesia de Puzol. Esta, por los vestigios que examinaron los visitantes, debió tener tres naves, de las que aún se conservan parte de los arcos apuntados que la sostenían. Pero lo típico, y que llamó más la atención de los expedicionarios, es la hermosa puerta bizantina que, a pesar de los deterioros sufridos por la acción del tiempo, aun conserva su primitiva esbeltez. Indudablemente aquí debió estar la mezquita de los árabes de Puig-sol, que se transformó en 1359 en iglesia parroquial; pero teniendo en cuenta el ensanche de esta población en el siglo XVI, puesto que, según dice Escolano, llegaba ya a 230 casas, el Patriarca Ribera, queriendo dotar a la villa de un templo parroquial digno de la misma, hizo construir, casi enfrente de la primitiva iglesia, la actual parroquia.
                Es ésta de una esbelta y amplísima nave del carácter típico de la época, con un magnífico altar mayor de estilo barroco, con tres órdenes de columnas salomónicas, en el que figuran como titulares los Santos Juanes. En la hornacina superior aparece el Padre Eterno bajo la Purísima Concepción, y a ambos lados, en ménsulas y hornacinas, San Antonio Abad, escultura de la escuela de Vergara; San Pedro de estilo churrigueresco, y los santos Abdón y Senen.
                En las diez capillas laterales hay cosas verdaderamente notables; de ellas merecen citarse: un hermoso bajorrelieve en yeso de la Santísima Virgen del Pie de la Cruz, hallada en el cabesol del Puig por el venerable fray Pedro Muñoz; un hermoso Ecce Homo, retablo del siglo XVI; las venerables reliquias de San Claudio, traídas de Roma a esta villa a mediados del pasado siglo, por el hijo de Puzol Dr. D. Vicente Torres Forner; una buena copia de la Ascensión, de Rafael; un retablo antiguo de Santa Ana; un cuadro de las Almas de valiente composición aunque pobre de colorido, tal vez copia de Tiziano; un altar moderno de preciosos mármoles y jaspes, en el que se venera una preciosa escultura de la Virgen del Rosario de la escuela de Vergara y finalmente un hermosísimo retablo del siglo XIV , correspondiente al altar mayor de la primitiva iglesia parroquial y una magnifica tabla representando a San Jaime, ejemplar típico y tal vez único en la provincia por su composición y antigüedad.
                En la Capilla de la Comunión se examinó el sagrario, que aunque es modernísimo, fue estudiado atentamente por los excursionistas, ya que es una ingeniosa obra de mecánica debida a Vicente Iranzo, hábil cerrajero de Puzol.
                El archivo fue curioseado con atención, y muy particularmente el libro de Cabreves de 1625 y siguientes, en él que hay una concesión para hacer mercado en esta villa, la cesión de las rentas decimales de Castellón de Játiva a favor de la villa de Puzol para que se hiciese pago de ciertas cantidades que se debían al obispo de Valencia en 1585; la cesión de ciertas gracias y prerrogativas hechas a los vecinos de Puzol por el Patriarca Ribera en 1587; el privilegio otorgado a Puzol en 1307 para no pagar contribución; el privilegio otorgado en 1405 para poder tener un cargador y descargador para transportar los frutos; el privilegio de don Jaime para que pudieran los vecinos de esta villa entrar sus frutos libremente en todos los puertos; la protesta hecha por el sindico de la Universidad y vecinos de Puzol a cierto pregón publicado por orden del bayle del mismo lugar en 1390 y una gran colección de apoques (recibos), que los excursionistas no pudieron examinar por falta de tiempo.
                En la sacristía vieron la magnífica cruz parroquial, un hermosísimo cáliz, varios ornamentos sagrados y muchos objetos de gran interés procedentes de Jerusalén, que pertenecieron a los padres franciscanos del convento de Ara Christi
                Querían los expedicionarios pasar seguidamente a visitar el antiguo palacio de los Obispos, pero el digno Alcalde Sr. Amigó, galante en extremo, lo impidió, invitando al Centro Excursionista a visitar su espléndida morada, en donde los esperaba una suculenta y abundante comida, de la que era base la sabrosa paella, que fue elogiada cual merecía, como asimismo los restantes platos, que fueron muy del gusto de los comensales. Al final y mientras se saboreaba un riquísimo moka, D. Teodoro Llorente, en sentidos párrafos dio las gracias, en nombre de Lo Rat Penat, a cuantos de una manera tan obsequiosa habían recibido a esta corporación, y muy particularmente a la primera autoridad municipal, que con tanta esplendidez contribuyó a hacer grata a los expedicionarios su estancia en esta importante villa.
                Apenas nos queda espacio para tratar del resto de la visita, así que, para concluir, solo diremos que apenas terminada la comida, se dirigieron inmediatamente los excursionistas, acompañados de las amables autoridades al palacio de los obispos. Recorrieron el extenso huerto, admirando los únicos ejemplares existentes en el que fue primer Jardín Botánico de Valencia y donde por iniciativa de don Francisco Fabián Severo se sembró por primera vez en el reino valenciano el cacahuete o maní en el ultimo cuarto del siglo XVIII . Subieron luego a todas las habitaciones, admirando un hermoso Nacimiento de Jesús, de López; varias pinturas pertenecientes a la escuela italiana, cuadros de Camarón y de March y una hermosa tabla del siglo XV o XVI.
                Plácemes sinceros merece el Centro Excursionista de Lo Rat Penat, que sabe organizar excursiones tan fructíferas. Prosiga sus tareas en esa forma, y merecerá aún más el aplauso de los buenos valencianos amantes de nuestras glorias patrias, no tan conocidas como debieran serlo.





NUESTRAS CALLES. CARRER BLASCO IBAÑEZ

Empieza en el C/ Mallaeta y termina en el C/ Terol.   En sesión plenaria celebrada el 29 de enero de 1959 por el Ayuntamiento de Puçol...